
La cadena de supermercados Masymas, con más de cien puntos de venta en toda la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia, necesitaba habilitar provisionalmente una zona de almacenamiento de productos, para agilizar la entrada de materias primas, su clasificación/preparación y la posterior salida de productos hacia sus centros de venta.
Como solución a esta necesidad temporal se proyectó un almacén desmontable mediante una estructura de acero anclada a una solera de hormigón, con fachada de panel sándwich prelacado por ambas caras, en el cual se integraron las puertas de los muelles de carga. Para la cubierta se empleó una combinación entre lona de PVC de doble capa y panel sándwich, para optimizar el aislamiento térmico.





