Detrás de cada proyecto hay personas, y detrás de TORRELLA Ingeniería – Arquitectura hay una historia de vocación personal.
Para el Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería hemos charlado con nuestra CEO, Goretti Torrella, sobre cómo fue elegir ingeniería cuando casi ninguna mujer joven se lo planteaba, qué ha cambiado desde entonces y qué la sigue ilusionando hoy.
En la entrevista también comparte un mensaje claro para las nuevas generaciones: la ingeniería no tiene género. Te invitamos a leerla y a ayudar a que llegue a más niñas y jóvenes que actualmente se plantean su futuro profesional.
¿Qué significa para ti el Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería?
Históricamente la ingeniería es un sector con presencia de pocas mujeres porque son pocas las que se planteaban cursar estudios en ese campo. El día Internacional de la Mujer en la Ingeniería ayuda mucho a darles visibilidad y a que muchas jóvenes piensen en la posibilidad de estudiar alguna ingeniería igual que se plantean estudiar cualquier otra materia.
¿Qué te llevó a elegir la ingeniería como carrera?
Desde pequeña siempre oí hablar de ingeniería a mi padre. Era normal verle con planos y que nos contara anécdotas de su trabajo. Por eso, para mí, estudiar ingeniería siempre fue una posibilidad, a pesar de que en esa época las chicas jóvenes en general ni se lo planteaban.
En casa nos dieron total libertad para escoger lo que quisiéramos. Finalmente, me decidí por la Ingeniería Industrial y la especialidad de Organización, que era la que claramente más me atraía.
A lo largo de tu trayectoria, ¿has notado cambios en la presencia y el papel de las mujeres en la ingeniería?
Muchos. Por ejemplo, en los inicios era raro encontrar mujeres trabajando en este sector, mientras que ahora es muy habitual. Aunque todavía hay camino por recorrer, nadie se sorprende de verlas ahí.
Otro cambio es que antes, a veces te encontrabas con personas que no te tomaban con la seriedad debida; les costaba la idea de que una mujer pudiera estar igual de preparada para ese trabajo que un hombre. Ahora esto ocurre muy raramente; ya no se nota un trato diferente.
Personalmente he tenido la suerte de conocer a mujeres en puestos de dirección en empresas de ingeniería y construcción que son extraordinariamente válidas y grandísimas profesional.
¿Qué mensaje te gustaría trasladar sobre el papel del género cuando hablamos de talento y de oportunidades en la ingeniería?
Muy sencillo: cuando hablamos de talento en ingeniería, el género no debería ser un filtro ni una etiqueta. Lo que realmente importa son las cualidades de la persona, sus conocimientos, su capacidad de aprender y de trabajar en equipo. En TORRELLA, únicamente nos fijamos en esto cuando, como empresa, buscamos incorporar a nuevas personas al equipo. La ingeniería no tiene género.
¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo que quizá la gente no se imagina?
La verdad es que disfruto en la resolución problemas complejos, cuando se trata de encontrar soluciones alternativas a situaciones que a veces parecen muy difíciles.
También me encanta mantenerme informada sobre las nuevas tecnologías y cómo están cambiando los espacios industriales: el internet de las cosas, la industria 4.0, las Dark factories, Smart factories y cuestiones similares. Son temas apasionantes, aunque no les puedo dedicar mucho tiempo.
Fuera del trabajo, ¿qué te ayuda a desconectar y recargar pilas?
Desde que soy abuela, sin duda, mis nietos.
También disfruto mucho viendo series o películas de ciencia ficción y de súper héroes.
¿Hay alguna persona (ingeniera o no) que consideres un referente en tu vida profesional o personal? ¿Por qué?
Esa persona es mi padre, no solo por su impresionante trayectoria profesional, sino también por sus muchas cualidades humanas y por el respeto a la libertad individual con que siempre nos ha tratado.
¿Qué mensaje te gustaría enviar a las niñas y jóvenes que hoy se plantean estudiar ingeniería?
Un mensaje de ánimo: “No dejes que nadie te diga que la ingeniería ‘no es para ti’: es para quien tenga inquietud por conocer cómo funcionan las cosas y ganas de aprender, y eso no depende del género”.





